Distopías licuadas

 

Hace unos meses, ganó la curiosidad de husmear “qué habrá sido del Metaverso en todo este prolongado tiempo de ausencia”. Así que desempolvé los pixeles de mi arcaica escafandra reconocida como avatar y ¡voilá! esta antigua carcaza de forma animal me llevaba por sitios en los que jamás había estado.

Con la suerte o la desgracia que un pensamiento parásito (es un decir, un “algo”) me inmovilizó (todo mental, ajeno al software) frente a lo que veía.
Una convención o reunión o lo que fuera de avatares de superhéroes (entremezclados los Universos DC y Marvel).

Me quedé escuchando porque hablaban de mitologías. Entonces volvieron a mí los efluvios de Supergods de Grant Morrison: ¿realmente Superman es Zeus, Flash es Mercurio, y etcs muchos? ¿Desempolvo la brújula de El Héroe de las Mil Caras de Campbell o pruebo con otra cosa?
¿Cuántos Dioses, Semidioses y Héroes, Demonios y Criaturas Dementes de toda calaña se filtran en ese finísimo intersticio entre la identidad física (sic) y la digital? Quien crea que es el mismo acá que allá, pues lo cierto es que poco entiende de la Digital Politik.

Sigue!!!