En Nietzsche

En esos años, seguí K-Punk con hábitos irregulares.
Mark Fisher pensaba en y por Marx (y sus constelaciones).
En mi inconsciente siempre estuvieron Giambattista Vico y Nietzsche (es mi teatro). Otros datos no menores: ahí donde la Agenda Teórica Internacional propone Situacionismo, ahí soy Regente del Collège de ‘Pataphysique. (Lo digo de una vez y para siempre: mi discurso patafísico es el del Collège, la ‘Patafísica en la hermenéutica mutante de esta Institución tan Faustròllicamente Tradicional).
Hay una cabeza que se asoma apenas por detrás del Abrazador del Caballo: Max Stirner (el resto de aquellos “jóvenes hegelianos” se me pierden en la niebla).

¿Prosa de descifrado? Siempre para estos casos: tengo en mente un tipo de lector. Una “política de lectura” sin hermetismos: existe Google (por no mencionar los metabuscadores que son mi cotidianeidad). Nada de explicaciones: es la brutalidad (sic) de la libreta de anotaciones. ¿O acaso no usamos los smartphones como sitio de apuntes súbitos? ¿Acaso no es otro tipo de didáctica? Didáctica taoísta: para nadar no se necesita descifrar químicamente los contenidos del líquido. Sólo intentar no hundirse mientras se avanza. ¿Buceo? Buceamos con todo nuestro inconsciente informático, nuestro ruido.
Puedo vestirme de varias formas, pero nunca-jamás con los talles de Facebook o Twitter (ya los predijo Andersen con su Traje del Emperador).

Seguirá!!