Monthly Archive for December, 2012

Kioto-Melampodia


Nada más aburrido que leer un balance del año. Si cada cual tiene el suyo ¿para qué leer uno más? Mejor, siempre, emprender otro viaje.
¿Recomendaciones? Tokonoma 16. La revista de Amalia Sato esta vez presenta “fotos de un viaje por Japón que disparan 27 textos sobre un mundo, por unos ya recorridos, por otros febrilmente imaginado.”

Mi ejercicio se titula como el título de esta entrada.
Va un fragmento:

“Uno de los perros más famosos del mundo para generaciones posteriores a la mía, el detestable Chomp (o Chain Chomp, o Chomp Cadenas o simplemente Chompy), es por su origen un perro de Kioto, más exactamente de Sonobe Cho. Un perro que en realidad no tiene forma de perro, porque se parece más a Pac-Man, esa pelotita en su laberinto que según Wikipedia obtiene su nombre de la onomatopeya japonesa paku, “que es el sonido que se produce al abrir y cerrar la boca”.

Cuenta la leyenda que, siendo un niño de Kioto, el creador de Chomp, el programador estrella Miyamoto Shigeru (hoy de 60 años), se extasiaba observando al tantálico perro de su vecino. Éste intentaba morder a todos los paseantes haciendo caso omiso a la cadena que se lo impedía. Se dice que esa imagen nunca lo abandonó y con el tiempo, ya trabajando para Nintendo Entertainment, encontró en ella la inspiración para crear el drama y bestialismo que su megaconocido juego Mario Bros necesitaba. No falta quienes afirman que, gracias a Chomp, Miyamoto Shigeru fue rebautizado como “el Walt Disney de los videojuegos”.

 


¿De qué otro sitio que no fuera Kioto podría provenir el esférico Chomp?
Leo en un blog, titulado Asia, Buda y Rollitos Primavera, que “sólo en la década del ’90 [en la ciudad de Kioto] se destruyeron cuarenta mil casas antiguas.”
Un japonologista llamado Alex Kerr, asevera que estas casas antiguas de madera “han sido derribadas y reemplazadas con baldosas brillantes y aluminio”. Parece que nada más sobreviven los templos históricos y en las afueras de la ciudad. Como una reserva de lo que fue en otros tiempos la capital de Japón y sede de la Corte Imperial.

Entre esos monumentos intocables se encuentra Mimizuka, conocida como “la colina de las cuarenta mil narices”, en la cual se depositaron entre 38.000 y 40.000 orejas y narices, en su mayoría de coreanos, traídas como trofeo después de las invasiones japonesas a Corea en el Siglo XVI. Para los japoneses no son una rareza, por el contrario. Las conocen como tumbas de narices o tumbas de orejas y no son otra cosa que monumentos-tumbas, relicarios de trofeos de guerra.

Chomp no podría llegarnos de ningún otro sitio que no sea el lugar donde está emplazada Mimizuka.”

Escriben también, entre muchos, Felisa Pinto, Alan Courtis, Victoria Lescano, Guillermo Ueno, Alejandro Ros, Guillermo Quartucci, Jorge Pinedo, Mami Goda, Graciela Taquini, Susana Szwarc y Liliana Lukin.

Que comiencen muy bien el año. Un inmejorable 2013

 

IlumiGatti


Cuando el rock local todavía no lograba definirse entre “argentino” o “nacional”, cuando Luis Alberto Spinetta, Billy Bond, Pappo, Arco Iris y Sui Generis extendían sus estéticas a ritmo frenético, cuando nadie soñaba que algún día existirían canales de televisión y radios dedicadas exclusivamente a esta nueva música, un ex dibujante de la revista Claudia creaba la imagen –y la gráfica– de toda una generación. El mismo que se codeó con la vanguardia del Instituto Di Tella, que poco después se instaló en Nueva York justo cuando explotaba el punk y se iniciaba la leyenda de su templo –el CBGB–, ese mismo que llegó a tiempo a Madrid para convertirse en el diseñador de culto de la movida española (haciendo tapas de discos para bandas emblemáticas como Mecano, Tequila o Alaska y los Pegamoides), y luego transformarse en la mano derecha de Almodóvar –-fundando un estilo dentro de otro estilo–, ese artista de tantas vidas volvió a Buenos Aires a presentar 2 muestras 2, que lo exhiben en toda su dimensión. Su nombre completo es Juan Oreste Gatti y acaba de inaugurar, el pasado miércoles, la imperdible Ciencias Naturales en el Centro Cultural de España en Buenos Aires (sede Paraná) y el 8 de diciembre volverá a la carga con Contraluz, exposición en dos espacios diferentes y vecinos, esta vez simultáneamente en el Museo Sívori y el Planetario Galileo Galilei.

 


¿Quién es Juan Oreste Gatti? ¿De dónde salió? Como toda leyenda que se precie, su trayectoria fue durante muchos años un rompecabezas muy difícil de armar. En 1978, a la edad de 11 años, cursando sexto grado de la escuela primaria, fundé la Orden de Oreste: junto a otros amiguitos del barrio, me reunía cada semana a copiar –a veces calcando, otras a mano alzada– diferentes tapas de LP realizadas por mi ídolo. Frente a frente, por vez primera, confesé a Gatti mi temprana devoción, e inmediatamente me preguntó: “¿Cuál fue la primera que dibujaste?” Mi respuesta fue: “La portada del disco debut de Invisible. La del charco de Escher. Es más: entonces ni tenía idea quién era Escher”. “Uhhh, ¡qué difícil! Hubieras elegido algo menos complicado –replicó el homenajeado–. Ya ves, en esa época con el rock me la pasé haciendo pedagogía.

En Radar. Haciendo click acá.

Tejón incierto


Diego Erlan, para Ñ. “Yo no soy un melerófilo”, aclara Cippolini, pero para entender un poco más de qué se trataba este libro ingresó en su sitio web, respondió la encuesta ‘cuánto sabe usted de Daniel Melero’ y sacó 4/10”. No sabe muy bien lo que eso significa. También respondió sobre cuánto sabe de rock, pero a partir de los zapatos, porque según Melero hay que saber de zapatos para saber de rock. Así es Melero: una figura extravagante del rock vernáculo.”

 


“Cippolini recuerda una frase de Bob Dylan: “Sí, efectivamente, estoy adelantado, pero estoy adelantado sólo cinco minutos. Así que revisen un poco en los lugares cercanos porque me van a encontrar”. A Cippolini le interesó esa frase porque Dylan se hace cargo de estar adelantado pero a la vez avisa que no está muy lejos: está en un lugar en el que no lo estamos buscando. “Todo esto se aplica a cualquier cosa que nosotros tratemos de pensar sobre Daniel Melero”, concluye. El músico, el productor, el líder de Los Encargados, siempre está en un lugar donde no lo esperamos. Y uno piensa que viene haciendo esto durante años, podemos decir que se convirtió en un experto y, sin embargo, Melero reconoce en el libro que deseaba aprender poco. O mejor: no quería aprender.”

 


“Quería volverse un esmerado amateur en esto de encontrarse en un lugar diferente”. Y allí está Melero, de piernas cruzadas, sin poder despegar la inesperada emoción de sus ojos. “Yo, si pudiera, de Melero me separaría. Es el gran problema que tienen los solistas”, dice el artista al tomar el micrófono y agradecer a los amigos presentes y ausentes y comenzar de ese modo un monólogo donde navega en sus obsesiones.”

Acrónica + Delivery Institucional + Fin del Mundo

ADN X TRES


Prosigue ACRONICA hasta el 13 de diciembre (+ 3 días más en montaje alternativo).
ADN 1. “Acrónica , una experiencia curada por Rafael Cippolini, que puso a “dialogar” obras de la exposición permanente, muchas del siglo XIX, con otras de artistas actuales, casi todos muy jóvenes. Por ejemplo, el carmesí de Los plumeros rojos , de Graciano Mendilaharzu (1857-1894) se correspondía con los mismos colores pintados por Florencia Rodríguez Giles en el trípticoPosesión ; y los grises, blancos y negros de Embarcadero , de Horacio Butler encontraban un eco en Concierto , de Leila Tschoop.”

 


ADN 2. Más repercusiones sobre HISTORIAS DE FIN DEL MUNDO.
“Del lado del encuentro, los viajeros mencionan infinidad de pequeñas aventuras. Una expedición real o imaginaria, según las versiones, a la isla Huemul. Un taller literario multitudinario y gratificante para escritores de la zona. Conversaciones eruditas entre Chitarroni y Cippolini sobre temas tan amplios como las varias formaciones de King Crimson o los “escritores que tienen parientes bochornosos en televisión”. Una charla con guardaparques, a quienes Chitarroni recuerda como portadores de manifiestos de la vida natural propios del Walden , de Thoreau, capaces de recitar versos pareados o monólogos que llevan el valor de la palabra como literatura nunca escrita.

También acá.

 


ADN 3. Sobre la Semana del Arte en Rosario: DELIVERY INSTITUCIONAL. “A partir de propuestas diversas, rearticuló la relación entre artistas, espectadores y obras. La primera fue que una institución pública ofreciera un delivery de arte. Bajo el título de ¿Tiene problemas con el arte contemporáneo? Llame ya! se puso a disposición de los vecinos de la ciudad una línea telefónica donde pudieron solicitar obras para disfrutar temporalmente en sus domicilios (hubo quien tuvo en el frente de su casa un escultórico jardín artificial diseñado por Román Vitali, y una escuela primaria recibió en su vereda una instalación de Adrián Villar Rojas), o bien la visita de un reconocido artista (Rogelio Polesello, por ejemplo, merendó en casa de unos admiradores).”