Monthly Archive for October, 2011

Divina decrepitud


Bienvenida toda decrepitud si llama al autor de ese libro inolvidable que es Guatambú a escribir unas líneas como éstas.  Salud, maestro.

“Tal vez la literatura que hagamos sean series funcionales a esa inadecuación del catálogo, reversionado por un coleccionismo imperceptible, una suerte de simultaneidad de adherencias que sólo en nuestras cabezas trabaja como una bibloteca personal, imantada por ese comercio secreto entablado por la escritura.” Mario Arteca.

 

Hermetismos y mudanzas inéditas

(…) En esta punto encuentra relaciones con la era de Internet y considera que en la actualidad la propuesta sería refundar el sentido de búsqueda en un universo de disponibilidad absoluta. “Sería entender que vivimos en un estado de búsqueda sin deglusión” y eso, para Cippolini, es otro tipo de deglución cultural”.

Diego Erlan estuvo en casa y charlamos un buen rato. Una de esas conversaciones que se expanden en mil temas. En Flora y Fauna, en Ñ, un flash de esos recorridos.

Texto íntegro acá

El glamour en las habitaciones accidentadas

Dos habitaciones –un living y un dormitorio, por ejemplo- que embisten como lo harían dos camiones fuera de control que avanzan en direcciones enfrentadas y a toda velocidad. Lo que quería ver era el resultado de ese impacto: los muebles y objetos de ocasión disparados en las direcciones más diversas. Sin más víctimas que el decorado mismo.

Al fin de cuentas, se trataba de un ejercicio de (pata)física y puesta en escena.

La instalación nunca se hizo. Mejor dicho: salió otra cosa. Fue la consigna que sugerí a los colectivos Fósforo líquido (Mateo Amaral y Maximiliano Bellmann) y Un Faulduo (los Nicolases Zukerfeld, Moguilevky y Daniluk) en el marco de la expo Argentrash, hace dos años.

Una radiografía 3D del accidente, escala 1:1 como aquellos mapas descriptos por Borges. La imagen persistió.

Recién, buscando en la web, encontré esta imagen que se acerca un poco a esa visión.

Cuando supe que quería volver a insistir con el tropos genérico El ensayo como ficción / La ficción como ensayo, nudo central del curso que ya estoy dando en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires, tomé a sabiendas ese accidente como matriz.

La Casa de la Ficción y La Casa del Ensayo autoperpetrándose una colisión de tamañas proporciones.

¿Qué clase de transformaciones estaremos advirtiendo en nuestros modos de inventar hipótesis?

 

 

Más Psicodelia Analítica

¿De qué modo el tiempo altera la escala?

Releo en la versión facsimilar y reunida de la revista Lulú (Biblioteca Nacional, 2011) el glorioso ensayo de Morton Feldman Después del modernismo. Enseguida anoto la sugerencia: refundar la percepción –en toda la amplitud que su semántica permite- radica en reformular la búsqueda. Google no aceleró nuestras búsquedas: las atomizó. Posiblemente esté minimizando la ecuación, pero cada vez estoy más convencido que Google –el buscador, no la empresa por detrás- nos robó el tiempo de búsqueda.

Esa demora la usábamos en entender, en espesar nuestra búsqueda. En atemperar nuestro deseo.

Con esta bitácora espero regalarme un poco de esa experiencia relegada.

Ojalá que mis búsquedas sean un trance.

Y la rapidez (cultural, claro está: la celeridad en nuestras experiencias) vuelva a ser una vulgaridad como cualquier otra.