Archive for the 'tecnología emocional' Category

Código Pennywise

A sólo milímetros.

Presente Absoluto

En tan breve

Distopías licuadas

En brevísimo.

1881

En breve.

Alter egos, cera, pimienta y enciclopedia personal

 

El protagonismo del Sgt. Pepper no se encuentra en el disco que hoy cumple medio siglo, sino después, en la epopeya del Yellow Submarine (gracias George Dunning), en la cual el susodicho Sargento incluso palidece frente al frenético Lord Admiral u Old Fred. Como no es menos cierto que los villanos suelen ser los más interesantes en estos casos, más teniendo en cuenta que los Blue Meanies, quienes ya acorralados deciden huir a… Argentina. Biografía: durante muchos años los Blue Meanies fueron más importantes para mí que el músico de cargo. Por supuesto, también estaban lass canciones: Only a Northen Song, esa pieza fabulosa, quedó afuera. Pero fue directo a sumergible.

 

 

Era el álbum, el vinilo, el que debía salir de gira, en vez de ese holograma en el que se habían reconvertido los cuatro de Liverpool después de la gira promocional de Revolver (es una verdadera lástima que no se haya titulado Aftergeography). Una banda virtual (¿cuántos años antes que Gorillaz?). El álbum “on the road”, como en fabuloso auto de Elvis. Sin embargo, ese disco era otra cosa: una enciclopedia, un collage (pueden consultarse los nombres, no es difícil). Una enciclopedia de caras. (Gracias Peter Blake), aunque el concepto del álbum haya surgido a la mitad de la grabación. Aunque nadie cite mucho, por estas fechas, la remake de los Bee Gees y Peter Frampton.

 

 

Natalicio: vine al mundo el día en que se terminó de mezclar el Sgt. Pepper y los miembros de la banda fantasma realizaron la famosa sesión de fotos (escenario enciclopedico incluido). La cubierta del disco como parque temático. El mismo día que Clapton cumplía 22 años (ya hacía tiempo que habían dejado de cumplirlos Van Gogh y Goya). Pero se editó casi dos meses después. Un 1° de junio.

 

 

Un primero de junio. Gran fecha. Para saber por qué, basta con hacer click acá.

 

 

Solemos olvidarnos de las efemérides como tablas de indicación, esa suerte de mapa del cielo que sirve para recordarnos que “estamos en este exacto punto”, en este momento del viaje, en el que otros estuvieron antes y vale la pena recordarlo. Así es, la efeméride es otra especie de bitácora, del mismo modo en que un aniversario reúne las marcas del tiempo transcurrido y del espacio transitado. Sin dudas nos definimos por las efemérides que recolectamos, las referencias que tomamos para situar un recuerdo. No hace falta definirnos como melómanos para reutilizar aquella vieja expresión: “están tocando nuestra canción”. Y lo cierto es que el plural amplía su círculo cuando se trata de The Beatles. “Objetos culturales de masas”, se decía con poco gusto hace más de cincuenta años: no debemos buscar en ningún otro sitio las presunciones de universalidad. Como afirma mi amigo Eloy Fernández Porta, los afectos son más que nunca una industria. La psicodelia, como concepto cultural, también.

 

 

Cada cuál tiene sus Beatles. Los míos son los de esta foto, de Linda McCartney. Podría extenderlos a los de toda la sesión (mi preferida de todas las que hicieron). Pero me quedo con esta imagen.
Y larga vida a los Blue Meanies.

 

Coda: En tiempos ya lejanos me preocupaba en atender a los ritmos de los posts. Hace rato que no. Son poco más de las nueve de la noche del jueves 1 de junio en Buenos Aires cuando subo estas líneas.

 

 

 

Mi mundo digital

 

Escritor (su último libro de crónica-ficción es Amazonia & Co., y tiene en preparación un volumen de relatos) y curador autónomo de arte (su última exposición fue Centro-Formas e historia del Centro Cultural Recoleta e inaugurará en marzo una muestra antológica de Max Cachimba en Parque de España, Rosario). Asegura que Internet es una batalla perdida (“Capitalismo de servicios en estado puro: odio las redes sociales“), aunque también que sus antiguas adicciones digitales dieron y siguen dando frutos. “Un smartphone es un enemigo en el bolsillo, pero aun así no dejo de pensarlo como un oscuro ángel de la guarda“.

 

Sitios Web

http://los-proyectos.tumblr.com 

“Tumblr de la editorial digital de ficción breve argentina y latinoamericana. Ficciones que nos ayudan a entender.”

 

www.webasso-auteurs.net 

Webassociation des Auteurs: La comprobación de que incluso Twitter puede ser algo mejor que una exhibición de supuesto ingenio súbito.”

 

www.wired.com 

“Un clásico de clásicos: nos enseñaron que el futuro puede ser algo muy viejo.”

 

www.drawnandquarterly.com

“Draw &Quartely: un sitio que nos sigue reeducando sobre lo que puede considerarse ‘estilo’.

 

www.scritturacollettiva.org

“Quizá mi sitio favorito. La confirmación de que los humanos seguimos siendo las máquinas más inteligentes.”

 

https://lalulula.tv/

“Lalulula.tv: Diversión pura.”

 

 

Otros recursos

 

http://www.soovle.com /

“Uso muy poco Google. Adoro algunos metabuscadores como Soovle, iBoogie (http://iboogie.com) y Yippy (http://yippy.com). No hay día en que no aprenda algo sobre cómo desconfiar de la generación de información.”

 

https://soundation.com 

“Soundation Studio: componer música online es casi una forma de meditar.”

 

Hoy en La Nación – Ideas. Click acá.

 

Ensalvajar la vida: una lógica del conocimiento sensible

 

Escribió Michel Maffesoli: “No se trata aquí de hacer una crítica moral del moralismo, ni una polémica en contra -lo que sería un combate de reta-guardia- sino de participar en una constatación, en el reconocimiento empírico de una energía naturalista. Los trabajos de S. Moscovici y de E. Morin han contribuido ampliamente al respecto, pues han mostrado claramente la necesidad de “ensalvajar la vida” para vivir mejor lo doméstico, o incluso de pensar el paradigma de la naturaleza para apreciar mejor la cultura. Cabe sumarlos a los de G. Durand que, incansablemente, en nombre de una racionalidad abierta, llama nuestra atención sobre los peligros del “régimen esquizofrénico”, característico del racionalismo tal como se ha impuesto progresivamente. Podemos resumir esta constante de una manera bastante sencilla: al encarnar el pensamiento, al privilegiar la iconoclastia, se olvida que puede existir una “lógica del conocimiento sensible”, que según Baumgarten está en la base de la Aesthetica, es decir, del placer de los sentidos experimentados en común”.

 

 

Escribió Diane Ackerman: “Los sentidos no se limitan a darle sentido a la vida mediante actos sutiles o violentos de claridad: desgarran la realidad en tajadas vibrantes y las reacomodan en un nuevo complejo significativo. Toman muestras contingentes. Sacan la generalidad de un caso único. Negocian hasta establecer una versión razonable y, para ello, hacen toda clase de pequeñas y delicadas transacciones. La vida lo baña todo como una cascada radiante. Los sentidos transmiten unidades de información al cerebro como piezas microscópicas de un gran rompecabezas”.

 


 

Escribió Alan Watts: “Todo sucede por sí solo de manera natural. Es por esto que resulta muy interesante realizar el experimento de permitir simplemente que los sonidos lleguen a nuestros oídos. Cierren los ojos y cobren conciencia del conjunto de sonidos que se hayan fuera de ustedes y de los que tienen lugar en su interior. No traten de identificar ni de nombrar los sonidos, permítanles simplemente ser tal y como son. Tampoco crean que ustedes no tienen que emitir sonido alguno, como el ruido de los intestinos, el hipo, la tos, etcétera. Ábranse a la totalidad de los sonidos, permítanles simplemente ser tal y como son. No trate, en el caso que escuche una conversación, de seguir el argumento, sino que sigan considerándola como un sonido más. Convendría realizar este ejercicio por la noche, poco antes de acostarse, para darnos así cuenta de que nos hallamos inmersos en un mágico continuo musical. A poco de haber iniciado el ejercicio descubrirán la tendencia a tratar de modificarlo que estamos escuchando. Centramos nuestra atención en este o aquel punto, nos decimos a nosotros mismos que debemos ignorar aquello o gritamos a nuestros hijos para que se callen porque no nos dejan escuchar lo que estamos escuchando. Si realmente supiéramos escuchar, podríamos concentrarnos en cualquier cosa aunque nos halláramos en el medio del estruendo más infernal.
Y lo mismo podríamos hacer con el resto de los sentidos”.

 

 

Escribió Edgar Wind: “Liberarnos de nuestras habituales ataduras es la tarea principal que asignamos al artista. Si pensamos en Manet, Mallarmé, Joyce o Stravisnsky, da la impresión de que todos los triunfos artísticos de los últimos cien años fueron en primera instancia triunfos de trastorno: la grandeza de un artista se manifiesta en su facultad de trastornar nuestros hábitos de percepción y revelar nuevos espectros de sensibilidad. “Es más fácil pintar la naturaleza que combatirla” era una de las admoniciones que se hacía Kandinsky, y recordaba sus conversaciones con Schoenberg sobre la “emancipación de la disonancia”. En literatura, Remy de Gourmont un divagador ingenuo, sobrevalorado por T. S. Eliot en Sacred Wood como “la conciencia crítica de una generación”, intentó cuestionar la comodidad del hábito buscando una renovación perpetua en el divorcio: “Pasé mi vida entera haciendo disociaciones de ideas, disociaciones de sentimientos, y si mi obra vale algo es porque preservé en este método”. (…) Es indudablemente un hecho psicológico que cuando los colores, las formas, los tonos o las palabras aparecen en audaces disyunciones o colisiones, y por ende liberados de su contexto habitual, experimentamos con renovada intensidad sus cualidades de sensaciones brutas. De allí esa íntima y peligrosa relación entre purismo y barbarie que Paul Valéry observaba en sí mismo: “Nada conduce de manera más expeditiva a la barbarie perfecta que una adhesión exclusiva al espíritu puro. Yo he conocido íntimamente este fanatismo”. (…) Podría argumentarse que este predicamento no es nuevo ni inusual, la energía creativa siempre tuvo el efecto de transformar o agudizar los hábitos de percepción. Pero en el pasado, cuando los artistas todavía estaban en auténtico contacto con el mundo de la acción, sus innovaciones -por muy estimulantes o provocativas que fueran- se producían de una manera casi incidental de las funciones vitales de la que el arte era subsidiario: hoy la inventiva artística es un fin en sí misma. El arte sea vuelto experimental”.

 


Escribió Richard Brautigan:

Esta mañana me preguntaba
cuando vería mi primer pájaro
en Japón

Aposté mi dinero mental
a que sería un gorrión cuando escuché
un gallo
cacareando
desde un patio en el distrito de Shibuya
en Tokio

y así terminó la cuestión

 

14 de mayo de 1974

 

Nota: Dedico estas líneas al alma mater del Brautigan Fest, Nicolás Domínguez Bedini, cuya segunda edición tendrá lugar en junio de 2017. Nicolás también es autor de Médanos de Oro. La dedicación se extiende a quienes llevan adelante las ediciones de Zindo & Garufi, por su tracalada de títulos indispensables.

 

 

VJ for Fake

 

Bajo la apariencia de un documental autobiográfico, “Generación artificial” de Federico Pintos deviene un thriller detectivesco sobre el poder del audiovisual en la era digital.

por Carlota Moseguí

Originalmente en Otros Cines Europa

 

Ante esa tendencia del cine documental que se presenta como una evolución del periodismo gonzo –del sensacionalismo del último Michael Moore al mainstream de Catfish, pasando por la más lograda Tickled–, la aparición de películas como Generación artificial, Lo que hacemos en las sombras, o, en el territorio español, Mi loco Erasmus nos permiten reflexionar sobre el uso y abuso de esta moda. Pese a sus incontables diferencias, los tres ejemplos citados son, en esencia, ficciones que llevan a un cierto extremo autodestructivo las formas del falso documental. Sin necesidad de refugiarse en la comedia –como sí hicieron Carlo Padial y los neozelandeses Taika Waititi y Jemaine Clement– el secreto del éxito del debut del argentino Federico Pintos se halla en el ingenioso juego de espejos que orquesta, y mantiene, el autor para confundir al espectador durante todo el metraje.

 

 

Al público de Generación artificial que ya conozca a Rafael Cippolini le resultará difícil creerse el artificio de Pintos. Pero de no ser así caerá de lleno en su trampa, puesto que el célebre ensayista y curador argentino se hará pasar por Pintos durante toda la película. Cippolini, ahora alter ego de Pintos, se presenta ante la audiencia como el verdadero artífice de Generación artificial: un documental que inició quince años atrás, cuando la única pasión en su vida era el video jocking (manipular y proyectar imágenes que acompañan la música electrónica en las discotecas). Tras unas notas biográficas impostadas sobre el germen de la pasión de Cippolini por ser VJ, narradas en primera persona para que el público nunca llegue a cuestionarse su autoría del film, Generación artificial arranca con un torrente de imágenes de fiestas en los boliches –discotecas– de Buenos Aires en los años noventa, al son de la mítica canción Amor industrial de Aviador Dro.

 

 

Esta apabullante explosión de imagen y sonido es arrojada ante nuestros ojos con un único fin: convencernos de que se trata de una selección audiovisual del footage original que Cippolini recopiló a lo largo de la década de los noventa para componer el “documental” que estamos viendo. Acto seguido, la voz en off de Cippolini suscribe la farsa, añadiendo con tono verosímil y melancólico: “así empezaba la primera versión de mi documental”. Luego, el cronista añade que el propósito inicial de Generación artificial era trazar la evolución del video jocking, desde su nacimiento en los años noventa hasta la era digital. Sin embargo, un suceso trágico, que no será revelado hasta el desenlace del film, no sólo deformó la adoración del documentalista por el video jocking, sino que le hizo perder la fe en la tecnología al servicio del hombre. Así, detrás de la apariencia de un documental autobiográfico sobre un desencanto traumático, se esconde un insospechado thriller detectivesco, que incluye una valiosa reflexión sobre el arte contemporáneo, y otra acerca del poder del audiovisual en la era digital.

 

 

La trama ficcional de Generación artificial se sostiene a través de la interacción entre tres personajes, que a su vez serán interpretados por individuos vinculados con el mundo del arte, sin experiencia previa en la interpretación. Sin dar demasiados detalles sobre el enigma del film, diremos que la vida (y la obra) del cineasta impostor, que encarna Rafael Cippolini, cambiará para siempre cuando conozca a un ex video jockey loco (Julián Urman) que con la llegada del nuevo milenio se obsesiona con la idea de hackear el cerebro humano a través de experimentos neurológicos, y la novia de éste (Lulú Jankilevich).
Paralelamente al desarrollo de la trama de misterio que mantiene unidos a los únicos personajes del film, Pintos no baja la guardia ni un segundo, pues nunca dejará de fingir que Generación artificial es un documental filmado por Cippolini. ¿Qué espectador llegaría a replantearse que está siendo manipulado por el director; es decir, que está viendo una ficción en vez de un documental gonzo, si resulta que más de la mitad de la película se compone de clips de entrevistas sobre arte y tecnología que Cippolini hace a los mismos inventores del video jockingen Argentina, a los sociólogos Marcelo Urresti y Graciela Tarchini, e incluso al neuro-científico Mariano Sigman? Generación artificial es un lúdico y laberíntico trompe l’oeil, que invita a la audiencia a ser cómplice de la ruptura definitiva de las fronteras entre la ficción y el documental en el séptimo arte.

 

 

Generación Artificial: extensivo

 

“Estoy buscando un algoritmo, una secuencia que tenga un efecto preciso en la realidad de la mente”. Lascano, Vj.

 

“Hay alguna forma de recuerdos, que son los recuerdos visuales, o los icónicos, las imágenes que uno tiene de las cosas, que se impregnan en el cerebro de la misma manera que cuando uno está viendo algo”. Mariano Sigman, neurocientífico.

 

 

“Cualquier institución, cualquier espacio de la vida social, puede ser leído a partir de cómo circula la mirada. Y una de las maneras de interpretar, por ejemplo, el poder, es como una forma de mirar”. Marcelo Urresti, sociólogo.

 

 

Nuevas funciones
Viernes 8 de abril
Viernes 29 de abril

Más info: click acá.

Generación Artificial : Regreso y Estreno : Marzo 2016

 

MEJOR EDICIÓN 17º BAFICI
Competencia Argentina

MEJOR PELÍCULA EXPERIMENTAL
FECILBBA

SECCIÓN VANGUARDIAS
Festival de La Habana

 

Generación Artificial es una mirada subjetiva sobre la historia de los Video Jockeys, con un énfasis nostálgico en la relación entre arte y tecnología. De la mano de Julián Lascano, un VJ pionero que busca hackear el cerebro, el director de esta película se interna en el laberinto de una discusión metafísica sobre los límites de la experimentación, el artista y su público, y la videorrealidad como futuro de la especie humana.

 

 

DIRECTOR FEDERICO PINTOS.

INTÉRPRETES RAFAEL CIPPOLINI, JULIÁN URMAN,
LULÚ JANKILEVICH.

VISUALES MARCELO RONDINONE, ALEJANDRO DELGADO, BERNIE HEREDIA, MILENA PAFUNDI VJ, RENDER, SEBASTIÁN IANNIZZOTTO, FEDERICO LAMAS, SANTIAGO, DATARAPE.

CANCIONES DE: FANTASÍAS ANIMADAS, JUAN STEWART, ULISES CONTI, TRASVORDER, ZORT.

ENTREVISTAS A: GRACIELA TAQUINI, MARIANO SIGMAN, MARCELO URRESTI, IVÁN IVANOFF.

Trailer (click acá)

 

Bienvenidos a la película más graciosa, libre, afilada y, por qué no, más seria sobre su asunto que el cine argentino ha producido en mucho (acaso demasiado) tiempo. Es radical Generación artificial, y es encantadora, y ya que alguien haya logrado poner esas dos cosas en el mismo flujo de imágenes es un mérito enorme. Quizás esto sea así porque el director, Fede Pintos, está interpretado en el film por otra persona (Rafael Cippolini), y allí se arma una especie de vaporoso esquema Jekyll y Hyde. O quizás sea porque el tema del documental dentro de la ficción dentro del documental que es Generación artificial es el universo de los VJ o Video Jockeys, ese lenguaje perdido o diluido que supo estar obligado a la radicalidad hipnótica y hoy ya no tanto. Los Fede Pintos de la película despliegan la historia del género a partir de un gimmick perfecto: la búsqueda de un VJ pionero que busca hackear el cerebro humano a través de imágenes de video. El gran thriller histórico de la generación pre-Vine y pre-Vice ya está entre nosotros y es casi un documental. Aplausos.” Marcelo Panozzo. Director del BAFICI

 

Todos los viernes de Marzo a las 22hs.
MALBA
(Av. Pres. Figueroa Alcorta 3415)

+info: http://www.malba.org.ar/estreno-generacion-artificial/

Pronta Amazonia

No creo en las culturas como esencias, sino como materiales de uso. Si la cultura nos hace, también es lo que podemos hacer con ella. Amazonia & Co. es un uso que hace alguien que vive en Buenos Aires de algunos elementos de la cultura de Brasil. No me acuerdo cuándo ni dónde leí que los viajeros en realidad imaginan los lugares en los que afirman haber estado. Si el viaje es una sub-especie de la neurosis, entonces mi Brasil también es una consecuencia de mi visión alucinada. Conocí la cultura brasilera por sus creadores, por mis héroes. Héroes bajos, héroes que soñé siempre parecidos a mí. Héroes que inconscientemente o no fueron mis modelos de conducta. Brasil como experiencia, arte, literatura, música. Encontré a Brasil en muchos de mis héroes porteños. Así como tengo la estéticas brasileras. Buenos Aires y Brasil como Yin y Yang, y viceversa.

La web es ante todo una droga y también su efecto, la adicción. Por eso creo que Amazonia Co. es lo más parecido a una desintoxicación, o el capítulo inmediatamente posterior a ese tratamiento. Es un libro de alguien que vivió con grandes dosis de digitalidad –un síntoma dominante en la cultura actual, en las rutinas y hábitos-. ¿Podemos pensar sin la web, después de la web? Mi ficción de comienzo fue esa distopía: escribir un libro como si la web de repente hubiera dejado de existir, como si una catástrofe nos privara de su presencia.
La web persiste sin conexión, en la cabeza que actúa a veces imitándola, otras veces resistiéndose a sus síntomas.

 

Amazonia & Co. faz parte dessa errância pós-cibernética. Uma escritura em hipertexto, que se perde – sem medo de se equivocar – em terras alheias e tropicais. Rafael Cippolini, em sua escritura viral, parece querer abduzir a cultura brasileira e transvesti-la em corpos de roqueiros sessentistas, pintores que frequentam rituais vodus, poetas cubanos de mau gosto (ou propositalmente ruins), obras esquecidas, escritores patafísicos, avatares de jogos de realidade virtual. Sem nenhum respeito, mas com um critério: linkear os cabos perdidos e mostrar como sempre houve uma sinapse intensa na relação entre Brasil e Argentina, deixando clara a estreita conexão do Brasil a fatos de maior importância na história de seu país vizinho.”

 

 

“Ao falar de tudo e de todos, Cippolini fala essencialmente dele mesmo. De sua paixão pelo rock nacional argentino, pela escritura em todas suas formas, pela ficção científica; de sua amizade com escritores e artistas argentinos e latino-americanos (Lorenzo García Vega, Héctor Libertella, Jorge Di Paola, Alfredo Prior, Raul Antelo); de sua admiração por outros (Haroldo de Campos, Mariani, Nestor Perlongher); de sua convicção da arte como meio de romper com os parâmetros estéticos do bom gosto, do politicamente – e culturalmente – correto; da sua natureza lúdica que brinca com palavras, conceitos e regras; de suas neuroses – saudáveis – que o faz constantemente retomar certos temas, talvez para tentar sanar e exorcizar seus próprios fantasmas.” Del Prólogo de Juliana Gontijo.

Más Generación Artificial

Ver trailer: Click acá

“Bienvenidos a la película más graciosa, libre, afilada y, por qué no, más seria sobre su asunto que el cine argentino ha producido en mucho (acaso demasiado) tiempo. Es radical Generación artificial, y es encantadora, y ya que alguien haya logrado poner esas dos cosas en el mismo flujo de imágenes es un mérito enorme. Quizás esto sea así porque el director, Fede Pintos, está interpretado en el film por otra persona (Rafael Cippolini), y allí se arma una especie de vaporoso esquema Jekyll y Hyde. O quizás sea porque el tema del documental dentro de la ficción dentro del documental que es Generación artificial es el universo de los VJ o Video Jockeys, ese lenguaje perdido o diluido que supo estar obligado a la radicalidad hipnótica y hoy ya no tanto. Los Fede Pintos de la película despliegan la historia del género a partir de un gimmick perfecto: la búsqueda de un VJ pionero que busca hackear el cerebro humano a través de imágenes de video. El gran thriller histórico de la generación pre-Vine y pre-Vice ya está entre nosotros y es casi un documental. Aplausos.” Marcelo Panozzo. Click acá

Sábado 18 – 19:45 h
Village Recoleta Sala: 5

Domingo 19 – 15:15 h
Village Recoleta Sala: 5

Martes 21 – 20:15 h
ArteMultiplex Belgrano Sala: 3

Estreno.

Joanna y las elecciones de Wikipedia

“Cada uno de nosotros conecta y dispara más de una familia de imágenes. Me refiero a imágenes digitales, archivadas –y por lo tanto clasificadas-, pero por sobre todo linkeadas”. Escribí estas palabras hace casi un lustro (click acá). Entonces me refería a qué imágenes aparecían en Google Images cuando tipeábamos nuestros nombres. Hoy quiero deslizar esta posibilidad a Wikipedia (Click acá). No hay caso: los sistemas digitales proveen su particularísima semiótica.

Muchas veces pensé en escribir sobre Joanna Hiffernan, sobrecalificada en el ranking de las musas-modelos. Nunca lo hice. La cité una vez, o dos. Me viene a la memoria unas líneas que escribí sobre la obra de Yamandú Rodríguez, Miles de formas de estar desnudos. Descubro ahora que aparezco directamente conectado –digitalmente conectado, por Wikipedia- a la inolvidable Joanna. La sensación es que el sistema Wikipedia leyó mis pensamientos.

No voy a redundar ahora en una historia fascinante y seguramente por eso muy glosada, la disputas entre Whistler y Courbet por esta belleza. En su momento, estuve muchas veces a punto de escribir sobre el descubrimiento del –acaso- complemento de El origen del mundo. En el 2010 se anunció que era un díptico. Y se enseñó el escorzo de esa cabeza, aportando otro curioso detalle a la Historia del Arte. Por supuesto, mi avance sería por una línea divergente: qué implica un díptico, y precisamente ese, un apéndice al cuadro de una disputa.

Wikipedia me lleva a diversificar, ya que toda la web es una máquina de diversificación. Y ante todo, debo manifestar mi satisfacción: de todas las citas que puedo haber hecho y que se encuentran digitalizadas, la elección me encanta.

Gracias sistema de asociaciones Wikipedia.
Gracias Courbet.
Gracias Joanna.
Gracias.

Generación Artificial


En competencia oficial, en el Bafici, se estrena Generación Artificial, opera prima de Fede Pintos. Alucinado documental sobre las distintas generaciones de Vj’s en Argentina, documental sobre el documental –un vertiginoso Ouroboros-, historia de varias vidas experimentales, de sus tramas, hallazgos y desencuentros.


Historia de noctámbulos, de un arte de intersecciones, de la imagen electrónica en una época de nueva tribalidad digital (Maffesoli dixit). Historia de amores fetiches y también traiciones a los formatos tecnológicos que amoldan la nitidez de nuestros recuerdos. Inconsciente electrónico, una de las partes malditas de la industria del entretenimiento.


Escrita por Fede Pintos y Julián Urman, Generación Artificial también es el entrecruzamiento de biografías acaso secretas, acaso no del todo autorizadas. Neurología, videoarte, trance, Polybius y otros síntomas de época.