Alteraciones desaforadas

Ya. Faltan días, Cuenta regresiva total. Se viene Ficciones Alteradas. La narración en tiempos de cultura digital. Estas jornadas, transitarán los límites y pliegues de géneros literarios contaminados, como las memorias reconstruidas y recobradas, la subjetividad extrema en el ensayo, la creciente taxonomía de relatos de no-ficción, la novela teórica y las mutaciones de la crónica, entre otros. Un examen de las tácticas del relato argentino, latinoamericano y global en tiempos en los cuales el concepto de ficción se redefine sin fin y se vuelve cada vez más político.

Jueves 19 y 26 de febrero y 5 y 12 de marzo
De 18:30 a 20:30 hs

Fundación Costantini
Museo de Arte Latinoamericano
de Buenos Aires

Av. Figueroa Alcorta 3415
C1425CLA Buenos Aires, Argentina
+54 11 4808 6500

Info haciendo clik acá y acá.

Inagen superior:Luboff & Doves.

Es sólo la ilusión del mundo dando vueltas


Yoshimi Battles the Pink Robots (The Flaming Lips, 2002)

                                                                                                                                         A Nina, about love

Ahora, tantos años después, viendo como mi hija se fanatiza con Yoshimi Battles the Pink Robots, corroboro: la psicodelia no es ni un estilo ni un estado, es una escuela –en todos los sentidos del término-. Y como no existen escuelas sin maestros –al menos, no que yo me haya enterado-, esta vez resulta claro que los teachers se educaron en Oklahoma, y desde ahí impartieron este tremendo disco, que ante todo, es una gran lección. Trataré de exponer, a continuación, algunas reflexiones que dan vuelta mi cabeza.v

En su transformación de tribu contracultural a escuela, la psicodelia conforma un “para todo el mundo” desde donde corresponde: el kindergarten.

La nota, en el dossier de Informe Escaleno, haciendo click acá

Malestar patafísico

escribe Nicolás Piva

Si aceptamos la utilización de hipótesis descabelladas para analizar el fenómeno patafísico, deberíamos preguntarnos: ¿cómo se usa hoy la ‘Patafísica? ¿Es una ‘tercera posición’? ¿Es una forma de experimentar sobre la autonomía? Cuando Rafael afirma que no sirve “¡Absolutamente para nada!” y manifiesta que ello “implica grandísimos esfuerzos ya que, invariablemente, sucumbimos a la tentación de adjudicarle alguna utilidad”, e incluso propone que “se la podría definir como una exploración exhaustiva de la inutilidad, pública o privada, real o imaginaria”[5], ¿está manifestando una forma de conocimiento? Explorar la inutilidad, ¿no es una falsa negación del conocimiento? ¿no es proteger la inquietud metafísica en el caparazón que proporciona el malestar patafísico? Ese malestar patafísico, ¿no implica, acaso, un bienestar de la conciencia?

Como decía Sainmont, esta ciencia es “teatral y pedagógica”: todo lo que propone es una ficción, la cual sólo resulta pedagógica si ha servido como caparazón, como forma de entendimiento. La autonomía que la ‘Patafísica brinda a sus individuos rompe con la narrativa en la que estos se inscriben y, al mismo tiempo, demuestra la total carencia de autonomía: los individuos que logran desarrollarse por fuera de la ficción patafísica, son quienes la han utilizado como protección y pueden asegurar su inutilidad. Porque la autonomía individual sobre nuestras formas de conocimiento sólo es una forma de destruir la autonomía dentro del juego social. Si aceptamos todas estas incoherencias, es posible que la ‘Patafísica hoy en día sólo sea útil para aquellos que acepten su teatralidad.

Nota completa en El Pez Digital, haciendo click acá.

Chinese copy & paste

“¿El aura reside, entonces, en la obra o el autor? “Es uno de los quid del arte. Un tema que no envejece. Si vos vas al Louvre, vas a ver colas enormes para ver La Gioconda. Si ponés una copia muy buena en lugar de la obra, el 99,9% de la humanidad no va a distinguir entre una buena copia y el original. ¿La gente no está viendo lo mismo? Lo que se está discutiendo es el tema del aura. Lo mismo que planteaba Walter Benjamin hace casi un siglo. ¿Qué es el aura hoy? ¿Qué es eso que hace a la obra única?”, explica Rafael Cippolini. “Es mucho más complicado determinar a priori si algo es arte porque el formato no lo sostiene. La materia del arte puede estar vinculada a cualquier cosa porque ha variado su situación formal. Hoy el arte pasa por otro lugar. Y la copia se tiene que reubicar necesariamente en este sistema”.

 

Nota completa haciendo click acá.

Nota en La Nación haciendo click acá.

Brasilmaniacs


Un dictum promocional (¿principios de este Siglo? ¿en la década del ’90?) “Brasil es una idea”. Reformulo: Brasil es un concepto. Es su ADN: un concepto es siempre funcional, cumple una función, tiene un destino programado. De la marca de fábrica, me interesa lo que se fuga, lo que se escapa. Lo que se intuye desde acá, desde Buenos Aires.


Brasil como estado, no como Estado. Como situación particular, modo de estar, de permanecer. Como cualidad mutante, como condición infiltrada. Como efecto. Brasil como efecto. Un efecto distribuido de un modo muy peculiar. Una auscultación: los efectos de ese efecto.


¿Quiénes llevaron y trajeron ese efecto? Cada cual tiene su lista. Propongo la mía: Manuel Puig, Néstor Perlongher, Aeroblus, Eduardo Costa, Raúl Antelo, Gonzalo Aguilar, Federico Moura, Reynaldo Mariani, Amalia Sato, Prilidiano Pueyrredón, Reynaldo Jiménez. Unos pocos indicios de ese tráfico personal.


Efecto en curso. Quiero decir: de formas variables, cambiantes.
Viene con el aspecto de un libro.