Todo lo que usted quería saber sobre ese escritor llamado Jorge Di Paola, alias Dipi

Di Paola Definitivo. Sus éditos e inéditos del Siglo XXI

Mañana miércoles 22 de octubre, a las 17 hs, en el Malba, haré un análisis en público de los últimos libros y proyectos de Jorge Di Paola, alias Dipi, a partir de la reclusión definitiva en Tandil a fines de los años ’90. Novelas, cuentos, novelas, artículos, poemas, notas periodísticas, escritura en conjunto, compilaciones, cartas, provocaciones, arte, hobbys y política de quien fue uno de mis mejores amigos. Un paseo por sus proyectos inconclusos y libros inéditos.

En algún momento publicaré una selección de las cartas que me envié con él, que suman más de 300.

Esto será en el marco de las Jornadas Néstor Sánchez/Jorge Di Paola

Paso info

El Instituto de Literatura Hispanoamericana, con el aval del Departamento de Letras de la Facultad, se ha propuesto llevar a cabo las Jornadas Néstor Sánchez/Jorge Di Paola con el objeto de promover nuevas lecturas sobre sus obras. La iniciativa ha sido presentada en el Malba y en la Biblioteca Nacional, de modo que el encuentro lleva la firma de esas instituciones, siguiendo el diseño de las Jornadas Macedonio Fernández (2012) y las Jornadas Libertella/Lamborghini (2013).

Las escrituras de Néstor Sánchez y de Jorge Di Paola diseñan una poética en la que se traman genealogías diversas así como desplazamientos y desvíos que colocan a sus textos en los límites de la lengua y de las convenciones literarias.
Esa literatura, que propone otros recorridos y un pensamiento de innovación y ruptura, origina la provocativa reunión de ambos escritores.

Con tal motivo, hemos convocando a críticos y estudiosos, que han frecuentado la amistad y los textos de Néstor Sánchez y de Jorge Di Paola, a participar en estas jornadas con lecturas abiertas a la especulación y el debate.

22 de octubre de 2014. Malba
23 de octubre. Biblioteca Nacional

Entrada libre y gratuita.
Se puede consultar el programa completo aquí.

Más Ficciones Alteradas

La primera tentación fue llamar “taller” a estos encuentros titulados Ficciones Alteradas. Taller, porque pensé siempre en el montaje y desmontaje de estrategias de escritura, en algo más práctico que teórico. Mi objetivo es poner a disposición de los asistentes recursos para la lectura y la escritura, una suerte de obrador minucioso. Si terminé inclinándome por la figura del “seminario”, es para disipar ciertas confusiones, ya que no habrá consignas de trabajo, y su materia no será analizar y elaborar los textos de los participantes. Hecha la aclaración, confieso que sigo concibiendo este seminario como un taller, como un gabinete de vivisección de las formas y de las decisiones que pusieron en marcha estrategias literarias recientes, astucias y tácticas que se me antojan indispensables.

¿Por qué Ficciones Alteradas? Hasta no hace mucho era muy claro saber qué queríamos decir cuando nos referíamos a ficción. Tan claro que hasta se bautizó como “non-fiction” a ese género que utiliza elementos de la narrativa literaria (cuento, novela) para volver a poner en escena, de modo crítico, relatos que están lejos de ser pura imaginación, habitualmente circunscriptos a la crónica periodística o al discurso historiográfico. La creciente impresión es que, con el inevitable y agresivo avance de los medios digitales de información, la ficción se encuentra re-distribuida, ocupando nuevos espacios y redefiniendo los límites.
¿Qué hacer, cómo actuar en este escenario? ¿Cómo sobrevivir literariamente en estos nuevos mapas? ¿Cómo reutilizar las posibilidades de las formas ya tradicionales (novela, cuento, ensayo) en una época en la que, frenéticamente, se escriben mails, mensajes de texto, tweets, entradas en blogs y en redes sociales?
Hace poco más de un año publiqué el siguiente artículo (hacer click acá).
Ya por entonces tenía en mente la necesidad de un análisis práctico de los horizontes y los desafíos literarios que la actual coyuntura descubre, minuto a minuto.

Hoy, no sólo vuelvo a citar una vez más a William Gibson (“el futuro ya está aquí, lo que ocurre es que no ha sido equitativamente distribuido”) sino que, además, estoy convencido de que es hora de mirar esos nuevos mapas más de cerca.

Foto: Jorge Di Paola por Eduardo Rey

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Ficciones Alteradas



El campo de pruebas de los relatos expandidos

El seminario-taller recorrerá los límites y pliegues de géneros contaminados como las memorias reconstruidas y recobradas, la subjetividad extrema en el ensayo, la creciente taxonomía de relatos de no-ficción, la novela teórica y las mutaciones de la crónica, entre otros. Un examen de las estrategias narrativas en tiempos en los cuales el concepto de ficción se redefine constantemente y se vuelve cada vez más político.

Programa

1. Alteraciones de la subjetividad. Las manías ficcionales argentinas, de Domingo Faustino Sarmiento a Luis Chitarroni (de infamias provincianas a cenáculos deformes). De Salvadora Medina Onrubia a Inés Acevedo: la memoria como zona de experimentación.

2. Otra fisonomía experimental. Las identidades reformuladas. La progenie de Tiresías y Orlando: la voz narrativa en el mercado de identidades de la era digital. Los antecedentes de la identidad oscilante en relatos de Sergio Chejfec y Fogwill y notas de trabajo de Angela Carter.

3. La teoría como arma de la ficción. Del arte de convertir una hipótesis en un relato: la teoría-ficción de Héctor Libertella. La crónica como especulación: Carlos Correas y La Operación Masotta. La transbiografía: ensayo y poema. El Affair Skeffington.

4. Más allá y más acá de la no ficción y la meta-ficción. Las ficciones autistas de Lorenzo García Vega. Los tentáculos de Borges: la conexión Stanislaw Lem – Jorge Di Paola. ¿Sueñan las herederas de Monic Wittig con una web sexuada?

 

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Cansancio voluntario

No me refiero al tedio (aquella oceanografía a la que tan magníficamente supo retratar Don Eugenio D’Ors), menos todavía a ese milimétrico hartazgo de que quién confunde, no necesariamente a propósito, ciclos y recomienzos con redundancia. De ninguna manera a ese variable capítulo que enlaza el desánimo con el desprecio. Al contrario, estoy pensando en el tactus, ese pulso lento que es casi un poco más pausado que los latidos cardíacos, a la acompasada percepción de quien decide que el mundo se observa en un bajo ralenti. A esa implacable gravedad uruguaya del hablar y moverse de un Juan Carlos Onetti.
Sigo admirando esa marcación trip hop de los que parecen no tener miedo de perderse nada.
¿Fatalidad o filosofía? En estos últimos días estuve buscando matices en la prosa de Jean Louis Chrétien, en ese ensayo titulado Del cansancio.

Vuelvo a esa otra regulación del énfasis y del desánimo. A ese punto justo en que parecen suspendidos en movimientos estudiados y jamás sobreabundantes. El suspendido pulso de quienes nada tienen que perder ni que ganar. Les da igual, como si fueran posiciones intercambiables. ¿Fatalidad y lasitud tienen la misma raíz?
Dije Uruguay y me refiero a Armonía Somers, a la que conozco desde la adolescencia y desde hace unas semanas, cuando volví a sus libros.
No tengo idea de cómo era su respiración, de cómo hablaba, pero sí de cómo escribía. Del acabado y adorable ritmo de sus narraciones.
Envidiable cansancio.